GORDEMON CÓMICS - Bizarrismo ilustrado

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Niños

Odiar a las personas por algo en particular es muy común en nuestra sociedad enferma. Odiar por que sí es raro, pero también ocurre. ¿Moros? ¿Gordas? ¿Gays? ¿Niños educados como animales salvajes? ¿Reketoneras? Sí, todos pueden ser odiables según para qué personas… pero en ocasiones nos confundimos. ¿Tengo que ser amable con un moro por que sí cuando en realidad no soy amable con nadie? La respuesta la hayareis en vuestro corazones… cuando vayais de tripis.

Odiar a las personas

Odiar a las personas por algo o por nada

Acabo de ver un hashtag en Twitter tan absurdo como los tweets de algunos/as deficientes. Si los Hoteles sin niños no te gustan, no vayas. Así de claro. Ahora los padrasos y madrasas van de asesores y van a decirles a los directores de hoteles cómo tienen que enfocar su negocio. Si quieres unas vacaciones de paz sin oír gritos de larvas de humano, es una opción cojonuda. ¿Que tienes hijos y te gusta ese hotel pero no dejan alojarse con proles? No haberte corrido dentro, o no haberte dejado que se te corran dentro. Otra opción menos radical es que se los dejes a los abuelos como hacer cuando te vas a emborracharte para evadirete de tu vida de mierda. Recordad, vasectomía.

Ah, espera, que luego vienen los que dicen “¿Para cuándo hoteles sin gente ruidosa y borrachos?”. Pues gilipollica, existen. Se llaman “hoteles familiares”.

Acabo de ver un hashtag en Twitter tan absurdo como los tweets de algunos/as deficientes. Si los Hoteles sin niños no te gusta, no vayas. Así de claro.

Acabo de ver un hashtag en Twitter tan absurdo como los tweets de algunos/as deficientes. Si los Hoteles sin niños no te gusta, no vayas. Así de claro.

Acabo de ver un hashtag en Twitter tan absurdo como los tweets de algunos/as deficientes. Si los Hoteles sin niños no te gusta, no vayas. Así de claro.

Si los Hoteles sin niños no te gustan, no vayas

El día de la madre más traumático del mundo seguramente no sea este… No empecemos con la mierda de la cutrecensura del siglo XXI. Realmente el amor ni tiene sexo, ni color, ni sangre… lo que sí tiene es un asqueroso consumismo extremo, como San Valentin y todas esas mierdas de navidades, etc… Por eso he dedicido que el cómic de hoy tenía que aberrar a los putos niños. A follar.

El día de la madre más traumático del mundo

El día de la madre más traumático del mundo

El día de la madre más traumático del mundo